Los enemas son una técnica muy habitual dentro de los cuidados relacionados con la eliminación intestinal y, aunque cuando pensamos en ellos lo primero que se nos viene a la cabeza es el estreñimiento, y no todos sirven para lo mismo.
Podemos utilizarlos para favorecer la evacuación intestinal, administrar determinados medicamentos o incluso con finalidad diagnóstica.
Así que vamos a empezar por el principio… ¿qué es exactamente un enema?

¿QUÉ ES UN ENEMA?
Un enema consiste en introducir una solución líquida a través del ano hasta el recto y la parte inferior del intestino grueso.
¿Para qué? Pues dependerá del tipo de enema que utilicemos. Podemos buscar estimular el peristaltismo y favorecer la eliminación de heces y gases, administrar una sustancia con finalidad terapéutica o utilizar un preparado con finalidad diagnóstica.
Para administrarlo podemos utilizar preparados comerciales que ya incorporan su propia cánula o recurrir a una sonda rectal cuando la técnica lo requiera.
Las sondas rectales son flexibles y pueden estar fabricadas en distintos materiales. Su calibre se expresa habitualmente en French (Fr).
🧠 BRAININ RECUERDA:
1 French = 0,33 mm de diámetro externo.
Y ahora viene lo verdaderamente interesante para estudiar: los tipos de enemas.
TIPOS DE ENEMAS
Podemos clasificarlos principalmente en dos grandes grupos:


1. ENEMAS EVACUADORES O DE LIMPIEZA
Como su propio nombre indica, aquí queremos favorecer la evacuación y limpiar el tramo inferior del intestino.
Dentro de ellos podemos encontrarnos:
Enemas elaborados: se prepara la solución que posteriormente administraremos mediante un sistema de irrigación.
Enemas comerciales: vienen preparados para su administración, normalmente en recipientes desechables con cánula incorporada y con un volumen mucho menor.
Microenemas: contienen una pequeña cantidad de preparado y se utilizan principalmente para facilitar la evacuación en situaciones de estreñimiento.
👉 Quédate con la idea:
EVACUADOR = QUEREMOS QUE SALGA.
2. ENEMAS DE RETENCIÓN
Aquí cambiamos completamente el objetivo. No queremos que el paciente evacúe inmediatamente, sino que mantenga el preparado durante el tiempo indicado para que pueda ejercer su efecto.
Podemos encontrar:
Enema oleoso: utiliza una solución oleosa que ayuda a lubricar y reblandecer las heces, facilitando posteriormente su eliminación.
Enema medicamentoso: permite administrar determinados medicamentos por vía rectal para conseguir el efecto indicado.
También podemos encontrarnos preparados administrados por vía rectal con finalidad diagnóstica, como ocurre con determinados contrastes utilizados para visualizar radiológicamente el intestino grueso.
🧠 BRAININ RECUERDA:
EVACUADOR → expulsar.
RETENCIÓN → mantener.
Con esas dos palabras ya tienes media clasificación aprendida.
¿CUÁNDO UTILIZAMOS UN ENEMA?
Las indicaciones dependerán del tipo de preparado y de la situación del paciente, aunque entre las más habituales encontramos:
- Favorecer la evacuación en caso de estreñimiento.
- Reblandecer y facilitar la eliminación de heces o fecalomas.
- Preparar el intestino para determinados procedimientos o exploraciones.
- Administrar sustancias con finalidad terapéutica.
- Utilizar preparados con finalidad diagnóstica.
También existen situaciones en las que la administración rectal está contraindicada o requiere una valoración previa, especialmente ante determinadas alteraciones intestinales, cirugía reciente o situaciones clínicas en las que la estimulación rectal pueda suponer un riesgo.
¿QUÉ MATERIAL NECESITAMOS?
Aquí dependerá del tipo de enema que vayamos a administrar. No vamos a necesitar exactamente lo mismo para un microenema comercial que para una irrigación.

De forma general prepararemos:
- Enema o solución indicada.
- Sistema de irrigación y sonda rectal, cuando corresponda.
- Lubricante.
- Guantes.
- Empapador.
- Gasas o papel higiénico.
- Cuña si el paciente no puede desplazarse al WC.
- Material para realizar el aseo posterior.
Y ya con todo preparado…
¿CÓMO ADMINISTRAMOS UN ENEMA?
En primer lugar debemos identificar e informar al paciente sobre la técnica que vamos a realizar, pidiéndole su colaboración. Nos lavamos las manos y nos ponemos los guantes.
Colocamos al paciente en decúbito lateral izquierdo o posición de Sims, con la pierna derecha flexionada.
🧠 ENEMA → SIMS → LADO IZQUIERDO.

Si utilizamos un sistema de irrigación, antes de introducir la sonda debemos purgar el sistema, dejando salir una pequeña cantidad de solución para eliminar el aire del tubo.
Lubricamos la cánula o sonda e introducimos suavemente y sin forzar, siguiendo la dirección anatómica. Podemos pedir al paciente que inspire y espire profundamente para ayudar a relajar el esfínter.
Una vez colocada, administramos la solución lentamente.
¿Y si aparecen dolor o cólicos? Detenemos momentáneamente la administración y, cuando la molestia ceda, podemos continuar más despacio según corresponda.
Una vez finalizado, retiramos suavemente la cánula o sonda y pedimos al paciente que retenga el contenido durante el tiempo indicado para el preparado utilizado.
Como cuidados finales, ayudaremos al paciente a ir al baño cuando sea necesario o colocaremos la cuña. Realizamos el aseo, dejamos al paciente cómodo y registramos el procedimiento realizado y su efectividad.
¿Y EL TCAE?
La administración de enemas de limpieza aparece tradicionalmente entre las funciones atribuidas al personal auxiliar sanitario, con la excepción prevista para los pacientes graves.
Y recuerda que, en la práctica asistencial, la técnica se realiza dentro de la organización y protocolos establecidos en cada centro.
REPASO TAC-EXPRÉS «palabras clave»
ENEMA = introducción de una solución por vía rectal.
EVACUADOR = queremos favorecer la evacuación.
RETENCIÓN = queremos mantener el preparado para que ejerza su efecto.
POSICIÓN = Sims / decúbito lateral izquierdo.
SONDA = lubricar e introducir suavemente, nunca forzar.
ADMINISTRACIÓN = lenta y controlada.
FINAL = evacuación cuando corresponda + aseo + registro.
¡Y hasta aquí nuestro TAC-EXPRÉS de hoy! 🧠⚡
Espero que este repaso sobre los tipos de enemas te haya ayudado a entenderlos un poquito mejor y, sobre todo, a quedarte con esas ideas clave que luego necesitamos recordar estudiando.
Ahora te toca a ti: ¿qué te ha parecido este TAC-EXPRÉS? ¿Hay algún procedimiento, técnica o tema del temario específico que te gustaría que repasáramos en el próximo?
Puedes dejármelo en los comentarios 👇. Os leo, porque quiero ir preparando nuevos TAC-EXPRÉS en función de lo que más necesitéis para estudiar.
Tengo preparado también el TAC-EXPRÉS del tema 4 de la OPE: ORGANIZACIÓN SANITARIA II, el cual subiré durante la semana con sus 30 preguntas tipo test sobre el tema que encontraréis en la zona de «Test interactivos SAS»
Nos vemos en el próximo repaso.
Descarga este TAC-EXPRÉS sobre los tipos de enema aquí:
Úsalo como apoyo al estudio y entrena después con los test interactivos.
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